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"Hice lo que pude" (Max Aub)

Hace unos días recibo una notificación procedente de los entornos episcopales de Albacete en la que, entre otras cosas, se me invita a proponer a los jóvenes que se confirmen en mi parroquia a "formar parte de algún grupo o asociación que ayude a fomentar y concretar su compromiso cristiano de pertenencia a la Iglesia". Me vino una pregunta a la mente: ¿y qué crees que he estado haciendo hasta ahora durante veintiséis  años? Y recordé, aplicándomelo, el célebre epitafio de Max Aub: Amigo..."hice lo que pude". En cualquier caso no estaría mal que nos invitáramos mutuamente a conocer qué es eso de la pertenencia a la Iglesia, sobre todo, a la Iglesia particular, esa a la que el Concilio denomina porción del pueblo De Dios (LG 23). No sea que a base de ofrecer discursos universales sin haber pisado la tierra particular olvidemos lo que de uno, santo, católico y apostólico, tiene esta "porción" de tierra desde hace ya mucho tiempo. Para los que evangelizamos desde la tierra y no desde los despachos, un buen manual de teología pastoral siempre es bueno tenerlo en la cabecera de la cama. Yo tengo varios. Si alguien necesita alguno...

© Fco. Jesús Genestal Roche

Geometría variable 😊😊😊

La Sonrisa de Sara😊😊😊

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Tiempos Carmesíes

Vivimos en tiempos color carmesí.   El color carmesí manifiesta una complicidad con tintes entre lo atractivo y lo adictivo. Es resultón, pero, como todo lo resultón, le define más su apariencia que su hondura. No es rojo ni tampoco morado, y hay quien dice que le matiza un leve matiz naranja mínimamente corregido por un verdoso azulado. Y es que el color carmesí es potencialmente camaleónico. Recuerdo la novela  El Manuscrito carmesí  de Antonio Gala, de enorme belleza literaria.Carmesí era Boabdil, su protagonista, el último sultán de Granada, de camaleónica actitud; en él habitaba la  firme tradición y la frágil decisión; era luminoso y oscuro; rey culto, pero gobernador desastroso; de lírica actitud, pero con sonadas derrotas.  Un verdadero campo de contradicción que de sí mismo decía:  "todos fuimos alguna vez más dignos. Pero toda música cesa. Hasta en nuestro recuerdo toda música cesa" . Y no puedo dejar de comparar aquella leyenda ...

El nuevo curso

Decía filósofo Jorge Guillermo Federico Hegel en la página 25 de su libro Filosofía de la Religión que “un ciego puede ocuparse del marco de una pintura, de la tela, del barniz, de la historia del pintor, del destino de la pintura,     y, sin embargo no ver nada de la pintura misma". En los inicios de este curso académico, evangelizador y vital  que supone los meses de septiembre y octubre me ha venido al sentimiento esta corta pero sabia reflexión del filósofo en cuestión.   Son tiempos de proyectos y programaciones en los que el trazo grueso y el trazo fino se entremezclan; son momentos en los que lo de siempre ha de convivir con lo que quizás con poco de esfuerzo pueda conseguirse, contando con el hecho de que no pocas veces lo interesante transita por el mundo de las matices más que por la profundidad de lo sustantivo.   Dios quera que así sea y que, mal-parafraseando a Hegel, quizás sea un momento para intentar que ni la rúbrica apague el sentimiento, ...

MIRADAS QUE NOS CAMBIAN

Estas semanas que nos entrenan para la Navidad se debaten entre el ánimo y el cansancio. Debutan siempre con proyectos ilusionantes capaces de sacar de sí mismos vibraciones intensas. Pero casi siempre, al final, devienen en fuegos fatuos de fin de ciclo. No faltan quienes nos señalan otro camino; aquel que nos conduce al hondo interior donde sosegarse del resacoso brillo exterior, o donde la fuerza del Misterio, como si de una comadrona se tratara, intentara hacer fluir aquello que no podemos permitirnos perder. Por eso palabras como santidad, felicidad, paz… se convierten en sentimientos ambiguamente reclamados. Sea como fuere, estoy de acuerdo con Alois Vogel, el protagonista de la magnífica novela de Pablo D’Ors, el Estupor y la Maravilla, quien cansado de observar las obras de arte del museo    en el que trabaja como vigilante, al final, reconoce que “después de mirar algo adecuadamente, ya no podemos ser los mismos, y ya no podemos sino cambiar de vida”. Mantengamos el s...