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Entradas

El nuevo curso

Decía filósofo Jorge Guillermo Federico Hegel en la página 25 de su libro Filosofía de la Religión que “un ciego puede ocuparse del marco de una pintura, de la tela, del barniz, de la historia del pintor, del destino de la pintura,     y, sin embargo no ver nada de la pintura misma". En los inicios de este curso académico, evangelizador y vital  que supone los meses de septiembre y octubre me ha venido al sentimiento esta corta pero sabia reflexión del filósofo en cuestión.   Son tiempos de proyectos y programaciones en los que el trazo grueso y el trazo fino se entremezclan; son momentos en los que lo de siempre ha de convivir con lo que quizás con poco de esfuerzo pueda conseguirse, contando con el hecho de que no pocas veces lo interesante transita por el mundo de las matices más que por la profundidad de lo sustantivo.   Dios quera que así sea y que, mal-parafraseando a Hegel, quizás sea un momento para intentar que ni la rúbrica apague el sentimiento, ...

¡REVOLUCIÓN VATICANA!

La Curia Romana está que se sale! Las mujeres, que hasta ayer domingo transitabais por los presbiterios y altares de las iglesias "sin papeles", a partir de hoy 11 de enero, ya tenéis vuestro  salvoconducto .  Casi medio siglo después de que los  varones  laicos pudieran desempeñar oficialmente el servicio de lector o acólito, ahora ya os ha llegado también el turno a vosotras. A partir de hoy queda modificado el canon 230 del Código de Derecho Canónico, y donde hasta ayer ponía: " los varones laicos  que tengan edad y condiciones determinadas por decreto de la Conferencia Episcopal, pueden ser llamados para el ministerio estable de lector y acólito..... "  a partir de hoy podrá leerse:  " los laicos  que tengan edad y condiciones determinadas por decreto de la Conferencia Episcopal, pueden ser llamados para el ministerio estable de lector y acólito.....".   Lo que más llama la atención es la argumentación:  " En efecto,  una p...

Tiempos Carmesíes

Vivimos en tiempos color carmesí.   El color carmesí manifiesta una complicidad con tintes entre lo atractivo y lo adictivo. Es resultón, pero, como todo lo resultón, le define más su apariencia que su hondura. No es rojo ni tampoco morado, y hay quien dice que le matiza un leve matiz naranja mínimamente corregido por un verdoso azulado. Y es que el color carmesí es potencialmente camaleónico. Recuerdo la novela  El Manuscrito carmesí  de Antonio Gala, de enorme belleza literaria.Carmesí era Boabdil, su protagonista, el último sultán de Granada, de camaleónica actitud; en él habitaba la  firme tradición y la frágil decisión; era luminoso y oscuro; rey culto, pero gobernador desastroso; de lírica actitud, pero con sonadas derrotas.  Un verdadero campo de contradicción que de sí mismo decía:  "todos fuimos alguna vez más dignos. Pero toda música cesa. Hasta en nuestro recuerdo toda música cesa" . Y no puedo dejar de comparar aquella leyenda ...

47 años después. "¡A buenas horas!"

Si hay algún número significativo en la religión es el "40". Claro que sí, "40" años comieron el maná los israelitas hasta llegar a la tierra prometida; "40" años duró la dominación filistea sobre los israelitas; "40" años reinó David sobre Israel; "40" años también fue el reinado de Salomón. Seis años más, "46", tardó en reconstruirse el Templo de Jerusalén, aquel que Jesús pretendía derribar y reconstruir en solo "3" días. Pues bien, uno más, "47" años, es el tiempo que  ha tardado la Iglesia en "pedirse a sí misma" que acabe con un absurdo histórico  y eclesiológico. Si la Sede Apostólica así lo confirma y decreta en fechas próximas, no solo los varones, sino que también las mujeres a partir de ahora, podrán circular "con papeles" por los presbiterios de los templos católicos. El número 102 del Documento Final del Sínodo sobre la Amazonía pide al papa "revisar el Motu P...

La Puerta Estrecha

Hoy he quedado espiritualmente confortado. Los responsables de movilidad interior del edificio del Obispado al que tantas veces he acudido, han tenido a bien señalarnos el camino de una Puerta Estrecha para acceder a los servicios de administración. Es de agradecer esta apuesta por la ergonomía espiritual en bien de los usuarios habituales. Hasta la fecha accedíamos por la escalinata de mármol que antecede a una puerta ancha. Me reconforta no poder subir ya por ahí. Por fin alguien ha caído en la cuenta de que "estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida" (Mateo 7, 14). Pero..., me he salido triste pensando en el perfil de aquellos a quienes se les abra el cordón rojo y acceden por la puerta ancha. ¿Les avisará alguien de que "ancha es la puerta y amplia la senda que lleva a la perdición" (Mateo 7, 13)? © Fco. Jesús Genestal Roche.

Temis contra Némesis

En la mitología griega Temis es la diosa de la justicia divina, digamos que mas o menos imparcial. Némesis sin embargo es la diosa de la venganza, portadora de una justicia que hace beber al ofensor de la propia medicina. Muchas veces le he dicho a mi amigo Raul, que ansía un determinado puesto en una institución religiosa, que sólo estará preparado para ocuparlo cuando, en el supuesto de llegar a él, tenga capacidad para actuar con justicia y no con venganza con lo que allí encuentre y con los que allí se encuentre. Tengo últimamente la triste convicción de que en algunas instituciones religiosas, Némesis campa a sus anchas, y Temis, la pobre, se ha quedado con su balanza y sus ojos cegados, deambulando en sus pensamientos. © Fco. Jesús Genestal Roche.

Una, santa católica, apostólica y ¿ocultadora?

El otro día me enviaron esta noticia sobre el sacerdocio ministerial femenino:   Una investigación afirma que los primeros sacerdotes cristianos fueron mujeres y que la Iglesia lo ha ocultado.   Y después, esta:  El Vaticano lleva siglos ocultando que los primeros sacerdotes eran mujeres.   No he tenido tiempo de leer mucho más, aunque la tal  Ally Kateusz tiene página web .  Después de ver la noticia, de pronto, es como si me hubiera sentido yo mismo cismático e infiel a la tradición cristiana. Y no deja de ser curioso después de estar oyendo tanto tiempo que los cismáticos y herejes son los otros. En cualquier caso, y en relación con el sacerdocio de la mujer, yo lamento profundamente la posición actual de la Iglesia. Más aún, me paree un  espectáculo contextualmente impresentable una estética litúrgica y de gobierno eclesial exclusivamente de hombres. En cualquier caso, habría de ser verdad eso de que Cristo no...